Ingredientes para el crecimiento en la vida cristiana

Texto: Filipenses 1:6 (contexto 1:1-11)
Tema: Ingredientes para el crecimiento en la vida cristiana.
El crecimiento es definido en el diccionario ABC en internet como: “es el término usamos para designar el aumento de tamaño, cantidad o en importancia que ha adquirido, asumido, algo, alguien o alguna cuestión, es decir, la palabra puede aplicarse a personas, cosas o situaciones.
En el caso del crecimiento de las personas, éstas, con el avance del crecimiento aumentarán su tamaño corporal paulatinamente hasta alcanzar la fisiología propia de un individuo adulto.”
Algo admirable en lo árboles es que nunca dejan de crecer, y en ellos encontramos una buena ilustración para nuestra vida personal. Por los aros de crecimiento que observamos en los troncos de los árboles podemos reconstruir la historia de su vida. Durante los años buenos, cuando el agua es abundante, los anillos son anchos y se distinguen claramente. En otros años, cuando el árbol ha sufrido por la sequía, las plagas o el fuego, los anillos son apenas visibles. Los árboles que año tras año sostienen un buen ritmo de crecimiento sano, son fuetes y maduros. Sus raíces y tronco son capaces de sostener gran cantidad de ramas, hojas y frutos. Las personas también necesitamos un crecimiento continuo y sano a sin de ser fuertes y maduras. (503 ilustraciones escogidas, José Luis Martínez)

Hoy hablaremos del crecimiento en la iglesia considerando el texto de Filipenses 1:3-11. El texto nos habla de la preocupación que Pablo tiene por sus hermanos de filipos. Les escribe desde la cárcel una carta llena de gozo para que ellos sigan creciendo en la fe que conocieron por la predicación de Pablo.
La iglesia de Filipos era una iglesia nueva, que el mismo Pablo había fundado. Seguramente entre los oyentes de la carta estaría la empresaria, Lidia, vendedora de púrpura. El carcelero de Filipos y su familia. La joven que fue liberada del espíritu de adivinación y Epafrodito quien había sido el mensajero de Pablo para traer la carta a la iglesia. Era una iglesia no muy grande. Sin embargo, una iglesia generosa que había enviado una ofrenda generosa a Pablo a Roma. La iglesia había acompañado a Pablo en sus misiones, había compartido con él. Para ellos Pablo era “apostol”, a diferencia de otras congregaciones. Así que Pablo les escribe después que Epafrodito le entrega las informaciones de la iglesia.
En la carta Pablo expresa su amor, afecto, cuánto les extraña y el deseo que tiene de que ellos sigan creciendo.
Les invito a considerar algunas aspectos fundamentales en el crecimiento en la vida cristiana.





1.     EL CRECIMIENTO TIENE SUS RAÍCES EN LA ORACIÓN Y LA ACCIÓN DE GRACIAS. (1:3,4,9).
No hay crecimiento sin oración. Pero no una oración en solitario (orar sólo, en forma personal, es importante, pero no se crece espiritualmente si no se ora con otros y por otros). La oración de Pablo es una oración que lleva a cabo por sus hermanos de Filipos. En este caso es un líder (fundador de la iglesia) orando por sus hermanos en proceso de crecimiento. Por otro lado, son los hermanos de Filipos, orando por Pablo y contribuyendo con su ministerio (“por vuestra participación”).
Le podemos llamar a esta oración “comunitaria”. Es realizada “unos por otros”. Como Pablo lo ordena en otra de sus cartas “orad unos por otros”. (Efesios 6:18)
Este tipo de oración es lo que se requiere para que una persona crezca espiritualmente. El crecimiento espiritual no es sólo producto del conocimiento, de aprender en la escuela dominical, de tener conocimiento de ciertos conocimientos bíblicos, o haber estado en la iglesia por muchos años. El crecimiento es algo que ocurre cuando la iglesia ora “unos por otros”.
El crecimiento también implica la acción de gracias por los hermanos, Pablo expresa: “Doy gracias a mi Dios siempre que me acuerdo de ustedes”.(1:3). Para que las personas crezcan debe existir un sentido de agradecimiento por ellas y hacia ellas, dar gracias a Dios por ellas (en oración) y agradecerles a ellas (personalmente), esperar lo mejor de ellas. Esto es lo que los especialistas llaman “afimación”. Para que las personas crezcan se requiere “afirmar”, bendecir.
Un espíritu negativo, o crítico, autoritario, no ayuda al crecimiento. Ser positivo en la mirada hacia quienes están creciendo ayuda al crecimiento.
2.     EL CRECIMIENTO ES PRODUCTO DE UNA ATMÓSFERA COMUNITARIA. (1:5,7,8)
“ por vuestra participación en el evangelio[d] desde el primer día hasta ahora,”
El texto que estamos considerando da testimonio de una atmósfera comunitaria que se vivía entre Pablo y la iglesia de Filipos. Pablo ora por sus hermanos, ellos participan en la predicación del evangelio (Lo apoyan económicamente, le envían un colaborador). Pablo se preocupa por ellos, les lleva en el corazón. Expresa el texto en el 1:8: ” Porque Dios me es testigo de cuánto os añoro a todos con el entrañable amor”.
Recordemos que la iglesia de Filipos había sido fundada por Pablo (hace poco), y que es una iglesia pequeña (no más de 60 personas, considero) así que Pablo puede expresar su preocupación paternal hacia sus hermanos.
Pablo les había predicado el evangelio, ellos los habían aceptado. Desde ahí en adelante habían tenido comunión espiritual con Dios y Pablo.
Esta es otro de los ingredientes que hacen que las personas de las iglesias puedan crecer espiritualmente, el cuidado, la preocupación, la cercanía.
3.     EL CRECIMIENTO ES PRODUCTO DE LA OBRA DE DIOS EN EL CREYENTE. 1:6 “que el que comenzó en vosotros la buena obra”.
Si bien para el crecimiento es importante la oración unos por otros y atmósfera comunitaria; también hay que decir que las personas no crecen conforme a la expectativa de los seres humanos. Las personas no crecen cuando “nosotros” queramos que crezcan. Dios es que quien está interviniendo en la vida de quienes son parte del cuerpo de Cristo. Pablo expresa: “el que comenzó la buena obra…”.(1:6) El que comienza “la buena obra” en la vida del creyente es Dios (Pablo no necesita mencionarlo) y quien la continúa es Dios mismo. Así que hay que tener cuidado con las propias expectativas respecto del crecimiento. Estas expectativas se pueden frustrar si nos ilusionamos demasiado con el crecimiento de algunas personas. El creyente crece a su propio ritmo y por la obra de Dios y espíritu en sus vidas.
Dios está obrando en medio de su iglesia (el cuerpo de cristo-la iglesia. su campo de cultivo. 1 Cor. 3:9), el creyente es obra poética de Dios (Efesios 2:10),  El espíritu Santo (parakletos), enseña, consuela, guía . La medida del crecimiento es Jesucristo. Así que nosotros, quienes trabajamos en la iglesia somos “colaboradores” (1 Corintios 3:9)  
4.     EL CRECIMIENTO ES UN PROCESO QUE DURA TODA LA VIDA (1:6) “la perfeccionará hasta el día de Cristo Jesús”.
No sabemos si con esta frase el apóstol está refiriéndose a la muerte de creyente o a la parousia (2ª Venida de Cristo). Lo que sí es claro es que, es que el creyente debe crecer constantemente el resto de su vida. No hay lugar para dejar de aprender.
Al respecto quiero comentar que hay “actitudes” que nos impiden aprender:
-        Cerrar nuestra mente a aprender. Esta actitud se encuentra en personas jóvenes, adultas o ancianas.
-        Creer que se lo sabe todo, o que lo ha experimentado todo.
Hoy día especialmente, en la sociedad del siglo 21, cuando ha aumentado de la expectativa de vida, cuando enfrentamos la sociedad del conocimiento, cuando el conocimiento está al alcance de un computador personal, las personas deben abrir su mente para estar aprendiendo toda la vida. Cuando dejamos de aprender, es que estamos muertos. Lo mismo en la vida cristiana. El Señor Jesús, a través de su espíritu mantendrá ocupados toda la vida para perfeccionar la imagen de Cristo en nosotros.
5.     EL RESULTADO DEL CRECIMIENTO EN LA VIDA DEL CREYENTES ES (1: 9-11):
a.     Abundancia de amor. (1:9) “vuestro amor abunde aún más y más…”. El amor (agape) es la señal distintiva del creyente.
b.     Conocimiento (epignosis). El creyente también debe crecer en conocimiento, de Dios, especialmente de su Palabra. Debe leer y estudiar su Palabra, la Biblia.
c.     Discernimiento (aisthesis). Capacidad de hacer juicios correctos. El amor y el conocimiento permite que hagamos juicios correctos.
d.     Decisiones correctas. Lo anterior nos permite que tomemos decisiones correctas en todos los planos de la vida.
e.     Acciones correctas (llenos de frutos de justicia.). Finalmente, el crecimiento nos permitirá una ortopraxis (correcta conducta). Nuestras acciones serán dignas del llamado que recibimos por medio del evangelio.
Todo es finalmente para la gloria y alabanza de Dios. (1:11)
Conclusión: Te invito a hacerte partícipe del crecimiento de tus hermanos en la fe. Primero orando por ellos, preocupándose de por ellos, posibilitando una atmósfera comunitaria.

Además, quiero invitarte a orar en el caso de que tu sientas que no estás creciendo espiritual. Quieres colocarte en la manos del Señor para que Él te enseñe.

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