viviendo la soreabundante gracia de Dios en carne propia

Viviendo la sobreabundante gracia de Dios en carne propia.
Texto: Efesio 2:10
Buenos días, hermanos/as, visitas: Quiero comenzar este sermón dando gracias a Dios por Él, por haberle conocido, por estar aquí, por ser su hijo, por su perdón y permanente compañía, por su provisión y fidelidad. Doy gracias a Dios por todo ello.
El presidente Piñera expresó a raíz del conflicto estudiantil que: “nada es gratis en esta vida”. Dice la noticia: En medio del anuncio, el mandatario manifestó que “nada es gratis en esta vida, alguien tiene que pagar”, señalando que todo se realiza a través de los impuestos que son pagados por la sociedad en su conjunto, afirmación que apunta directamente a las demandas estudiantiles.”( http://www.elciudadano.cl/2011/08/11/pinera-nada-es-gratis-en-esta-vida/)
Quienes somos creyentes y hemos experimentado la gracia de Dios sabemos que aún hay cosas en esta vida que no se pagan. Incluso podemos decir que las cosas más importantes en esta vida son gratuitas. Ser creyente es vivir en la gracia de la gratuidad Dios. Sin embargo, se puede ser creyente y no vivir en la gracia de Dios,  como le reprocha Pablo a los hermanos de Galacia. La gracia no es sólo el perdón inmerecido de Dios, es la esfera divina que contiene los tesoros que Dios tiene para sus hijos (Efesios 2:7). Dios no sólo creó en el principio, sigue creando nueva vida en las personas que confían plenamente en Jesucristo. (Ef.2:10: “Por que somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para hacer las buenas obras que de antemano Dios dispuso que hiciéramos”). Ha creado y sigue creando nuevas criaturas para manifestar en estos tiempos las riquezas de su gracia.
¿Cómo hablar de la gracia de Dios sin escuchar uno de los himnos más preciosos que se ha escrito? Les invito a escuchar, reflexionar y agradecer.(8 minutos)
  1. VIVIR EN LA GRACIA ES VIVIR EN LA PLENA CONFIANZA DE LA PROVISIÓN DE DIOS.
    1. Dios provee salvación por medio de la fe.
El texto de ef. 2:8 expresa: “Porque es por gracia que ustedes han sido salvados, mediante la fe-y esto no depare de ustedes, sino que es regalo de Dios”. El pasaje deja en claro que Dios en su gracia salva por medio de la fe (en Jesucristo). Dios provee generosamente salvación para el ser humano, cualquier sea la condición en que se encuentre. Él sigue salvando y llamando al hombre y la mujer para conocer de su gracia. Eso ha sido desde el principio y lo seguirá siendo.
    1. Dios provee a la persona con capacidades para el trabajo.
El creyente vive en la conciencia de que todo lo que es y tiene proviene de Dios. Pablo entendía que el ministerio que desarrollaba era por pura gracia de Dios. Expresa a los Corintios en 1 Cor 15:10: “Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; pero la gracia que él me concedió no fue infructuosa, sino que trabajé con más tesón que todos ellos; aunque no fui yo, sino la gracia de Dios conmigo”. 
Dios provee a la iglesia de dones (carismas), capacidades, inteligencia, fuerza para trabajar tanto en la provisión de nuestras necesidades y de la familia, como de la iglesia.
Dios nos fortalece incluso en nuestras debilidades. Provee fortaleza en nuestras debilidades, como testimonia Pablo en 2 Cor. 12:9: “pero él me dijo: “Te basta mi gracia pues mi poder se perfecciona en la debilidad”.
    1. Dios provee a todas nuestras necesidades para ser generosos. 1Cor. 9:10-15
“El que le suple semilla al que siembre y pan para comer también suplirá y aumentará los graneros y ensanchará la cosecha de la justicia de ustedes. Ustedes serán enriquecidos en todos los sentidos para que puedan ser generosos en toda ocasión, y por medio de nosotros la generosidad de ustedes dará como resultado acciones de gracias a Dios. Esta ayuda que ustedes prestan no sólo suple las necesidades del pueblo de Dios, sino que también redunda en abundantes acciones de gracias. Debido a la prueba dada por esta ayuda, los hombres alabarán a Dios por la obediencia que acompaña a su confesión del evangelio de Cristo, y por la generosa contribución de ustedes para ellos y para todos. Además, en sus oraciones por ustedes, brotará del corazón el afecto que sienten por ustedes debido a la sobreabundante gracia que Dios les ha dado. Gracias a Dios por su don inefable”.   
Vivir en la esfera de la gracia es vivir en la confianza de la provisión de Dios para todas nuestras necesidades. Jesús dijo: “no se preocupen por su vida, qué comerán o beberán; ni por su cuerpo…¿Por qué se preocupan por la ropa?...Así que no se preocupen…el Padre celestial sabe que ustedes las necesitan”(Mt. 6:25-33). Esto es, vivan graciosamente su vida, confiando en la provisión de Dios.
Como es Dios quien provee, el creyente vive en la gracia de dar generosamente a quienes lo necesitan, como pide Pablo a los hermanos de Corinto, para con los pobres de Jerusalén. Se puede compartir generosamente los bienes materiales cuando se tiene el reconocimiento que no son producto del esfuerzo personal, sino producto de la gracia de Dios.


  1. VIVIR EN LA GRACIA ES VIVIR AGRADECIDAMENTE PARA LA ALABANZA DE LA GLORIA DE SU GRACIA”.
    1. Vivir las “buenas obras” que Dios preparó de antemano. El texto de Efesios 2: 10 dice: “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para hacer las buenas obras que de antemano Dios dispuso para que hiciéramos”.
El texto original habla de  que somos poivhma de Dios para buenas obras. Lo que digo es que “somos fruto del pensamiento creativo de Dios en la eternidad, el cual nos crea en Cristo Jesús, para expresar su gracia en estos tiempos para que las personas vivan en carne propia su gracia”. Dios es creativo, y sigue creando hoy nuevas formas de expresar a los seres humanos su gracia, lo hace por medio de quienes han experimentado su inmensa generosidad. Cada creyente es un poema de Dios para el mundo.    
    1. Vivir en la gracia es vivir con un sentido de agradecimiento. “Y sean agradecidos” (Col 3:15). Por la gracia de Dios es que Pablo llama a sus hermanos a vivir en un constante sentido de agradecimiento. Quien ha experimentado la gracia divina, es quien vive agradecido por todo lo que Dios le provee, desde los mas mínimos detalles de la vida cotidiana hasta los grandes logros en la vida personal e institucional
    2. Vivir en la gracia es vivir-la vida y la fe- comunitariamente. Ef. 2:11-18. Pablo no se queda sólo en lo que cada cristiano individualmente debe vivir en la gracia de Dios. Expresa que parte de la gracia de Dios, fue constituir un pueblo único, la iglesia para que vivamos comunitariamente la vida de fe. Esto es parte de la gracia de Dios. Por eso mismo, debemos vivir la vida de iglesia sustentados en la gracia de Dios. La gracia de Dios nos ha sostenido, la gracia de Dios nos ha sanado, la gracia de Dios provee a nuestras necesidades como iglesia (…de liderazgo, de pastores, de medios económicos, de sanidad, de restauración, de gozo, de alegría, etc, etc)
La invitación en esta mañana es a vivir en la esfera de la gracia de Dios. En su provisión dependiendo de él, con acción de gracias, a vivir comunitariamente la fe en el contexto de la iglesia. A vivir generosamente para con nuestro prójimo, perdonando, amando, comprendiendo.
Y si usted está experimentado tiempos difíciles, conflictos, decisiones importantes, o sencillamente usted vino a este templo escuchar una “palabra de Gracia” quiero decirle que Dios le ama, le sigua amando y quiere que usted aprenda a vivir dependiendo de Él”.
Les invito a orar.

A dar gracias, reconocer que somos parte de su obra en este mundo. Agradecer a Dios por su provisión en liderazgo, sanidad, restauración y finalmente, por el Pastor que Dios ha provisto para la iglesia. 

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